viernes, 27 de mayo de 2011
Cómo instalar correctamenta las calas del zapato
Muchos de nosotros a la hora de viajar optamos por hacerlo con pedales automatícos. Esto nos ayuda a aprovechar al máximo nuestro pedaleo haciendolo mucho más eficiente a la vez que ayuda a evitar vicios de la postura de nuestros pies. Sin embargo colocar correrctamente las calas en nuestros zapatos es todo un arte de precisión
Hoy te compartinos un muy didáctico video (de acciontotal.com) acerca de cómo instalar correctamente las calas de nuestra cabras.
jueves, 26 de mayo de 2011
Video de nuestra (Marcela y Juan) despedida despedida del 2010 a pedales y bienvenida del presente 2011. Fue en la clásica vuelta de Ambato en la provincia de Catamarca (Argentina). Partimos el 31 al mediodia desde San Fernando del Valle de Catamarca, recorriendo hasta el dia 2 de Enero las localidades de Pirquitas, La Puerta, Los Talas, Los Varelas, Singuil, Balcozna, Paclin, La Merced, entre otros parajes en el medio del camino.
martes, 24 de mayo de 2011
Catamarca - Chile por el Paso de San Francisco
En esta oportunidad te compartimos la crónica de un viaje con alforjas de nuestros amigos Alicia y Roberto, dos cicloturistas de alma, que en el último verano traspasaron la Cordillera de los Andes por el Paso de San Francisco, uniendo ambos paises en un cicloviaje sin desperdicios. Espero que lo disfruten..
Crónica y fotos de Equipo Cicloturismo Argentina ( Alicia Vaca y Roberto Gordillo)
A partir de un sueño que teniamos y luego de mucho tiempo de preparativos, de entrenamiento y de ganas de poder experimentar algo nuevo, es que decidimos encarar este gran viaje, nada mas y nada menos que por la Cordillera de los Andes a traves del Paso Internacional San Francisco en nuestra querida Provincia de Catamarca rumbo al Océano Pacífico. Para esto, luego de trazar una ruta con los tramos que pretendiamos hacer por dia, armar todo el equipo con los elementos necesarios para las condiciones climáticas que deberíamos atravesar y después de tener otros serios inconvenientes que casi peligra nuestro anhelado viaje, !!!llego el gran dia!!!! Partir rumbo al mayor desafio de nuestras vidas: UNIR ARGENTINA CON EL VECINO PAIS DE CHILE Y PODER LLEGAR A LAS COSTAS DEL OCEANO PACIFICO.-
El jueves 6 de Enero despues del mediodia nos enbarcamos en el micro que nos llevaria rumbo al Dpto. Tinogasta y luego a la localidad de Fiambala, en donde nos esperaba nuestro chofer (EL CHUECO), como todos lo conocen en Fiambala, que nos dejo en lo que seria el punto inicial de nuestra travesía: EL COMPLEJO DE CORTADERAS, al que no podiamos dejar de conocer. Como la noche se presentaba un poco dura y además que debíamos aclimatarnos, ya que estabamos por arriba de los 3.200 m.s.n.m. y teniamos que subir a la altura maxima de 4.750 m.s.n.m., es que nos recomendaron que hicieramos noche en el tercer refugio (CAZADERO GRANDE) en donde estariamos un poco mas en clima para acostumbrarnos a estas alturas y ademas ya comenzamos a sentir el rigor del fuerte viento frio que nunca nos dejo durante nuestra estadia en la cordillera, despues de instalarnos en el refugio y de una cena liviana nos dispusimos a descanzar.
La mañana del viernes 7 de Enero se presentaba espectacular con un paisaje de ensueño a nuestro alrededor, al salir del refugio quedamos boquiabiertos al ver el paisaje que nos ofrecia la cordillera, una mezcla de tonos amarillos y grises con algunas cumbres cubiertas de hielo. Luego de cargar los bidones, termos y botellas con agua del río de Cortaderas, alistamos nuestras bicis y nos pusimos rumbo hacia los primeros cincuenta kilometros que teniamos planeados. Con las primeras pedaleadas en la ruta y maravillados por la vista privilegiada que teniamos.... llegó el primer inconveniente ..... una rueda pinchada!!!!!! así que a detenerse a parchar para poder continuar, mientras sacabamos algunas fotos a los animales tipicos de la zona. Hecho el arreglo continuamos viaje, ya cerca del medio día a pocos kilometros del cuarto refugio llegó aún más fuerte el viento como el que tuvimos la noche anterior lo cual nos obligó a hacer un parate en el refugio con el deseo de que pare para poder avanzar ya que se nos hacia casi imposible seguir. Cada minuto que pasaba el viento se ponia más y más fuerte por lo que decidimos preparar el almuerzo y esperar hasta la tarde para continuar. Cerca de las 18 hs. recien disminuyó su intencidad pero con fuertes ráfagas, luego de deliberar que ibamos a hacer decidimos continuar pedaleando con los ultimos rayos de sol rumbo al quinto refugio, avanzamos bastantes kilometros hasta que llegó la noche y con ella el frio, el viento fuerte, sumado a que pedaleamos por una cuestesilla con pronunciada trepada, lo que nos hizo retrazar y nos impidio llegar al refugio, tuvimos que armar campamento al reparo de una lomada para que nos proteja de las inclemencias del lugar. Se nos hizo muy agotador armar la carpa por el frio, el cansancio y la altura, ademas fue muy dificil poder descansar esa noche porque sentiamos mucho los efectos de la altura.-
A la mañana siguiente cuando despertamos nos dimos con la sorpresa de que el agua que quedo afuera estaba congelada y el cubre techo de la carpa cubierto de escarcha; Alicia amanceció con mucho dolor de cabeza y nauseas producto de la altura y de no haber podido dormir bien, no desayunamos y desarmanos campamento para seguir viaje, aprovechando que no teniamos casi nada de viento pero esto nos duro muy poco porque conseguimos hacer apenas unos kilometros y el fuerte viento estaba de nuevo con nosotros y siempre en nuestra contra. Con muchísimo esfuerzo pudimos pedalear unos cuantos kilometros hasta llegar por fín al refugio número cinco en donde nos tuvimos que quedar hasta el dia siguiente, lo que le sirvió a Alicia para tratar de recuperarce un poco del malestar que sentia, estando allí después del medio día y en medio del intenso viento llego buscando refugio el que seria de ahora en mas nuestro compañero de viaje en gran parte del recorrido, Sergio Vergnano un Cordobes de la Localidad de San Francisco. Compartimos con él, nuestro almuerzo y durante el resto del dia charlamos del recorrido que veniamos haciendo hasta ahora y sobre lo que haciamos de nuestras vidas, y asi llego la noche y con ella el descanso mientras escuchamos como seguia soplando el viento.
El tercer dia salimos con rumbo al puesto de gendarmería, en Las Grutas para hacer los trámites de migracion, sin dejar de admirar la imponente belleza de los Seis Miles, allí nos lleno de alegria encontrar a algunos de los integrantes de La Agrupancion de Montaña Calchaqui; almorzamos, charlamos y continuamos viaje rumbo al Limite Internacional del que estabamos a solo 21 Km pero con un desnivel de casi 800 metros de altura sumado a que teniamos viento de mas de 90 km/h, que nos obligó a acampar a 10 km del limite.-
En la mañana siguiente y con el viento sin parar que apenas nos permitia respirar seguimos pedaleando hasta llegar al límite muy cansados pero con la alegria de haber cumplido parte del sueño y de encontrarnos a los 4750 M.S.N.M., con mucha emoción nos abrazamos sin poder creer de estar en la unión de dos paises, tuvimos que armar campamento a la par del refugio por que estaba ocupado por unos montañistas de Santa Fe y Mendoza que no quisieron compartir el refugio con nosotros lo que no nos importo en absoluto.-
A la mañana siguiente Alicia amanecio descompuesta por la altura por lo que decidimos pedir ayuda a los trabajadores viales AGUA SANTA y continuamos viaje hacia la maravillosa laguna Verde en donde acampamos luego de transitar por un camino en muy malas condiciones lo que nos dificultó realizar los 20 km que nos separaban de la laguna, en ella nos encontramos con Andres un Alemán que andaba pedaleando por algunos tramos del Paso de San Francisco, y después de un relajante baños en las aguas termales de ese lugar nos fuimos a descanzar.-
Al otro dia, muy temprano, hubo mucho movimiento en la ruta porque pasaban los vehiculos del DAKAR, con cuidado avanzamos por la orilla del camino admirando la grandeza de estos equipos internacionales, tuvimos que recorrer una distancia de 88 km para llegar a Maricunga.
El jueves 13 salimos de Maricunga situado en el Desierto de Atacama, en la Tercera Region de Chile, con un cambio de ruta que nos habián aconsejado los Carabineros en vez de ir rumbo a Copiapo nos dirigimos por la ruta 113 que va a Chañaral situado al norte de Chile. En la ruta, rumbo al complejo de LA OLA encontramos de forma milagrosa una deliciosa sandia extraviada en el desierto la que al otro día pudimos degustar. En La Ola nos recibio el personal del Tranque que nos brindó alojamiento para esa noche y nos atendieron muy bien.-
Ya el viernes 14 salimos muy temprano hacia Diego de Almagro a 160 km de donde estabamos, después de pedalear varios kilometros por la Quebrada de Pedernales recién degustamos la deliciosa sandía que fue nuestro unico almuerzo ese día, con el viento siempre contra, nuestro espiritu a la espectativa y luego de varios kilometros rodados nuestras almas se sorprendieron ante lo que en un principio parecía un precipicio, terminó siendo la majestuosa Cuesta Los Asientos a 3.600 m.s.n.m. que nos deslumbró con su inmensidad, en ese momento llegamos a descender a los 2100 m.s.n.m de interminable y por fin !!! bajada!!!
Fue una sensación indescriptible el recorrer cada km de esta cuesta la que nos ayudó a avanzar varios km casi sin dificultad porque el viento siempre estuvo en contra, fue alli en medio de esa soledad que conocimos a Don Morales un campesino que tiene su propio oasis en medio del desierto de Atacama, quien nos dijo que el primer pueblo que teníamos era Llanta a poco más de 40 km de distancia, llegamos al anochecer luego de recorrer una ruta con varias empresas mineras. En Llanta, un pueblo casi abandonado con pocos habitantes buscamos un lugar donde cenar y descansar .-
El Sábado 15 sin desayunar salimos con un solo objetivo "LLEGAR AL PACIFICO", sabiamos que no iba a ser facil, ya que nos esperaban casi 140 km por recorrer. Después de 40 km llegamos a Diego de Almagro donde hicimos el cambio de moneda y buscamos un lugar para desayunar, quedamos sorprendidos y satisfechos por los suculentos desayunos chilenos.-
Luego de recuperar energia seguimos 40 km más, hasta llegar a El Salado en donde almorzamos y descansamos un rato. Sabiendo que ya estabamos cerca del Océano, nuestros rostros mostraban la ansiedad de llegar, pedaleamos los ultimos 60 km y no nos importó el fuerte viento que teniamos en contra que nos retrazaba, ni las subidas y bajada, más el intenso tránsito de camiones con que nos encontramos al empalmar con la Carretera 5 ya en la IV Region chilena en Atacama. Cuando nos parecia que no llegabamos más, las montañas se fueron abriendo y pudimos ver a lejos, con mucha alegría un horizonte plateado, con las pocas fuerzas que teniamos impulsamos nuestras bicicletas y almas para realizar nuestro sueño, por el que luchamos mucho tiempo.... UNIR CATAMARCA CON EL PACIFICO.-
Con los últimos rayos de sol llegamos por fin a Chañaral, pero tuvimos que esperar hasta el otro dia para llegar al mar.
¡¡¡QUE ALEGRIA!!! ¡¡¡QUE EMOCION!!! ¡¡¡NUESTRO SUEÑO CUMPLIMOS!!!
Con nuestras bicicletas llegamos a la playa que nos recibio con un cielo gris por la niebla propia del mar. Entre fotos, abrazos y festejos, nosotros los integrantes del Equipo Cicloturismo Argentina, Alicia y Roberto dimos por cumplido el objetivo, junto a nuestro nuevo amigo Sergio dejamos que las aguas del océano nos dieran la bienvenida y vimos flamear nuestra bandera en costas del pais hermano y pudimos decir ¡¡¡MISION CUMPLIDA!!!.-
Logramos nuestro sueño, pero el viaje no termino allí, decidimos recorrer parte de la costa chilena pasando por playas como la de Flamenco, Playa Hippie entre otras, hasta llegar a Puerto Caldera, Bahia Inglesa y por último Copiapo.-
Queremos alentarlos a que no dejen que los sueños solo sean sueños, sino que pueden hacerlo realidad por más que los vientos soplen fuertes.-
EQUIPO CICLOTURISMO ARGENTINA
ENERO 2011
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ROBERTO GORDILLO - ALICIA VACA
EQUIPO CICLOTURISMO ARGENTINA
CATAMARCA - ARGENTINA
TRAVESIA INTEGRACION ARGENTINA - CHILE 2011
Acá el Album de Fotos completo
viernes, 20 de mayo de 2011
Rodando por ti
"Erase una vez un caballero de enjunta figura, rocin flaco y afan correrodor"Al filo de lo imposible, es un popular programa de la televisión española, donde muestran los mas variados documentales de deportes outdoors, sobre todo de montañismo. Un par de décadas atrás con la insipiente aparición de bicis de ruedas "gordas" armaron este excelente e inspirador documental donde dos afamados bikers de aquellas épocas nos muestran toda la versatilidad de estas máquinas que llegaron para quedarse eternamente entre nosotros. Subí el volumen, sentate en tu mejor sillón y disfruta esta joyita.
jueves, 19 de mayo de 2011
Homenaje a tantos talentos ocultos...
Quien no le a tocado vivir una situación similar a la del video. Indudablemente existen muchos talentos desaprovechados a lo largo de nuestro vasto y desértico territorio nacional. Vaya este homenaje a todos esos talentos desconocidos que habitan nuestras tierras.
Nosotros los locos que pedaleamos
Combinar literatura con deporte, resulta tarea difícil. O bien porque difícilmente un buen corredor sea un buen poeta, o un bohemio sepa mucho eso del masoquismo del corredor de fondo.
Pero este no es el caso, es más, hay alguien que es considerado El Escritor de los corredores del mundo. Marciano Durán, uruguayo, periodista y escritor. Decía un colega suyo: "Los locos que corren es el poema perfecto. Así, como la tormenta perfecta ocurre una vez cada miles de años, lo mismo pasa con los poemas. Tienen que alinearse tantos astros, que difícilmente se repita."
En el sitio Atletismo de Fondo, puedes leer el poema completo y animarte a dejar tus impresiones, es bueno saber que hay muchos "locos" más.
Hoy acá te queremos compartir además una excelente adaptación del poema maestro de los runners, está vez para los no menos locos que aman las bicis de ruedas gordas.
Espero lo disfrutes y te motive a seguir en estos apasionantes deportes.
miércoles, 18 de mayo de 2011
La aventura de viajar en libertad
| Texto y Fotos: Juanjo Alonso ("Capitán Pedales") | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| http://www.tierratragame.com Hay un tiempo para el deseo y otro tiempo, mucho más largo, para el recuerdo. Pero las decisiones más importantes sólo necesitan un sencillo instante de pasión.” Viajar Un prestigioso sabio oriental escribió hace varios siglos que mirando a través de la ventana del corazón se puede conocer el mundo sin salir de casa. Seguramente tenía razón, y para viajar por los rincones del alma humana sencillamente hay que dejarse llevar por el camino del conocimiento interior hasta encontrar el verdadero rostro de nuestro destino. Lo que también saben los científicos del espíritu es que todas las cosas de nuestro universo están en evolución y el ser humano se diferencia del resto de los seres vivos por su necesidad de poseer y por su tremendo afán de “coleccionar” cosas, sensaciones y recuerdos: para la mayoría de las personas viajar es aprender, conocer es poder y descubrir es dominar. Muchos viajeros emprenden el camino de la realización interior y descubren mundos realmente asombrosos en el espíritu humano, aunque en esta ocasión propongo una manera de viajar por un mundo de horizontes sin distancia, de grandes montañas y desiertos desoladores descubriendo culturas milenarias. El mundo de ilusiones y fantasías que surge al contemplar un mapa. Es una manera de viajar sencilla pero intensa, tranquila pero inexorable, lenta pero con poder para romper todos los horizontes. Es viajar en bicicleta, una de las mejores maneras de sentir intensamente y conocer a fondo el mundo a nuestro alrededor.
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| Motivación | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Viajando en bicicleta no siempre aparece un refugio cuando llueve o llega la noche, ni siempre hay alimentos cuando sentimos hambre. Para que la máquina de dos ruedas utilizada como medio de transporte nos lleve a donde deseamos llegar, tenemos que estar en plena forma física y mental para transmitir toda nuestra fuerza, energía y ganas de viajar. La motivación es fundamental para disfrutar cada momento y el viaje se convertirá en un montón de buenas sensaciones y gratos recuerdos teniendo claro que vamos a donde queremos ir y de la manera que más nos gusta. La mejor preparación física para el cicloturismo es tan sencilla como practicarlo. Las primeras salidas con alforjas es mejor que sean cortas y en lugares "civilizados" para descubrir y fomentar la afición al cicloturismo como manera de viaja, para dejar que la propia esencia del viaje ciclista nos cautive con su extraña fascinación. Comenzando a viajar en bicicleta por nuestro país se evita la convivencia con algunos pueblos del mundo que, a veces, resulta difícil y complicada por el idioma, la religión y los choques culturales. Durante los primeros viajes “a pedales” es mejor no tener que preocuparse por los seres humanos del camino, por aprender y respetar sus costumbres. Al principio es bastante con alimentarse bien, buscar el mejor sitio para dormir y disfrutar del placer de pedalear libremente por la ruta elegida, y olvidarse de si tenemos que comer con las manos, sentarnos en el suelo o evitar mirar de frente a una mujer para no provocar la ira de nuestro anfitrión, como ocurre en algunos países del mundo. En las primeras salidas con alforjas cuesta un poco hacerse al peso y a la extraña estabilidad de la bicicleta con tantos bultos. Hay que tomarse las subidas con calma. En las bajadas el aumento de peso lanza la bicicleta mucho más rápido de lo habitual. Durante las primeras rutas sentiremos cosas raras en la conducción de la bici y en las curvas será difícil mantener la trazada, especialmente llevando maletas delanteras. No importa parar a menudo o caminar en las rampas más duras; además es una excelente manera de aprender a seleccionar las cosas imprescindibles de las que no lo son para evitar llevar exceso de equipaje. Las paradas obligadas e imprevistas son buenos momentos para hacer fotos, comer, estirarse, mirar el paisaje, leer unas frases de un libro para tener algo en que pensar durante los siguientes kilómetros o charlar con los compañeros de viaje de las últimas sensaciones cicloviajeras. El cicloturismo no es únicamente un deporte. El cicloturismo es, sobre todo, una manera de sentir la vida. |
| Mágico Engranaje | ||||||||||
Hay que ser paciente y dejar al cuerpo adaptarse a su aire a los cambios de la bicicleta para no sufrir grandes tormentos mentales, evitando intentar pedalear con maletas al mismo ritmo que cuando hacemos una excursión de un día por nuestros caminos favoritos cerca de casa. El cicloturismo es para dejarse llevar. Nosotros ponemos el deseo de viajar y la energía para mover la bicicleta, y los elementos se encargan de guiar nuestras pedaladas por el mejor camino. Quien camina sin buscar encuentra el principio de todos los caminos. Un gran escalador alemán, por desgracia fallecido demasiado joven en un accidente de coche, escribió que el músculo más importante de un ser humano es el cerebro. Conseguir una mente fuerte, capaz de mantener el equilibrio y la concentración en cualquier momento, es algo más complicado que la preparación física, porque ni siquiera muchas mentes saben cómo se mueven sus propios engranajes. Una de las cosas que se aprenden escalando, haciendo montaña y viajando en bicicleta, además de geografía, costumbres, historia, religiones, mecánica, medicina, idiomas, relaciones humanas y unas cuantas cosas más, es a conocer a los elementos. Una de las grandes esencias del cicloturismo es precisamente llegar a convivir con los elementos, llegar a ser amigo íntimo de la naturaleza. Ser viento cuando sopla el viento, ser lluvia cuando llueve, ser barro cuando caminamos por un cenagal, ser horizonte cuando el camino se hace largo o no tener hambre cuando no hay comida. Saliendo asiduamente a montar en bici, a caminar por el monte o sencillamente a disfrutar del medio natural contemplando un paisaje, al mismo tiempo que fortalecemos el cuerpo, la mente también se acostumbra a la actividad al aire libre, hasta que necesita contemplar la amplitud de un valle de montaña, descubrir el paisaje del otro lado del horizonte o sentir el sol, el aire y la lluvia como si fuera el alimento del que se nutre para funcionar correctamente con toda su motivación. Entonces la energía no estará solamente en las piernas y en el corazón, también tendremos una fuerza invisible que anula el sufrimiento y despierta nuevos recursos para seguir siempre adelante en busca de todas esas sensaciones.
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| Destinos | |||
Una vez dispuestos a viajar con la bicicleta cargada hasta los topes, llega el momento de elegir una ruta y es muy importante conocer las posibilidades físicas de cada uno y también las sensaciones generales que nos gustaría experimentar para escoger la ruta adecuada. No es lo mismo el Camino de Santiago, con muchas poblaciones y buenos alojamientos, caminos fáciles y mucha riqueza artística y cultural, que la Transpirenaica por el GR 11 y sus aledaños, donde apenas se pasa por pueblos, la preparación física y técnica tiene que ser más alta, los cambios de clima son habituales y la mayoría del paisaje es la naturaleza pura y salvaje; o las tranquilas carreterillas de Sierra Morena, que cuando pasa un coche casi se para a saludar. Por suerte, los españoles vivimos en un país ideal para la práctica del cicloturismo, con regiones diferentes en cuanto a gentes y costumbres. Tenemos importantes sistemas montañosos, miles de kilómetros de costa, cañadas ganaderas que están pidiendo a gritos ser usadas, rutas de peregrinos, primitivos caminos romanos, árabes y medievales. La geografía española es una fuente inagotable de caminos y rutas para todos los gustos y necesidades, repletos de saberes y diversión. En el momento de elegir la ruta o el viaje hay que tener en cuenta si también es una ruta frecuentada por senderistas o caminantes para ir preparado a compartir el camino con ellos, como ocurre en el Camino de Santiago, en los senderos de Gran Recorrido y en otros muchos caminos. En los últimos tiempos está surgiendo en demasiados lugares la polémica entre ciclistas, senderistas y excursionistas en sendas y rutas populares porque a los caminantes les molestan que pasen bicicletas a su lado. Por un lado, el malestar de los caminantes es motivado por el modo frenético de conducir por parte de algunas personas que hacen de la bicicleta una especie de elemento de desahogo para canalizar su agresividad y demostrar que donde estén ellos, y su máquina de dos ruedas, se tiene que parar el mundo para dejarlos pasar. No se dan cuenta que cada situación de la vida puede ser un momento maravilloso cuando sencillamente se disfruta al ritmo que ocurren todas las cosas en la naturaleza. |
| El Paisaje es todo Ventilla | |||
La bicicleta de montaña nos puede llevar a muchos lugares de una manera tan sencilla y natural, que a veces no somos conscientes del privilegio que tenemos por haber elegido esta actividad para llenar nuestro ocio. Por eso de vez en cuando hay que frenar, dejar la bicicleta y mirar a nuestro alrededor descubriendo y asimilando las cosas que nos llaman la atención: unas hojas de colores, un animal, un pájaro, una extraña forma del relieve, la brisa, una nube, los rayos del sol entre los árboles o un pueblo colgado en una colina. Cualquier cosa que llene de sensaciones y recuerdos nuestra mente, para que al final de la ruta no sólo estemos cansados físicamente y satisfechos por haber hecho deporte, sino porque todas esas sensaciones van a servir de estímulo durante el resto de la semana en el trabajo, en clase, cuando hablemos con los conocidos o con la familia, en definitiva, porque harán que el paso del tiempo sea una experiencia agradable. Hablo de “beteteros” de fin de semana porque, realmente, la mayor parte de las veces que montamos en bicicleta es en nuestros ratos de ocio, y los viajes cicloturistas los dejamos para las vacaciones, largos puentes o momentos parecidos. Si durante las salidas con los amigos los fines de semana tomamos conciencia del ambiente que nos rodea, descubriendo y conociendo el entorno natural y humano del camino y aprendiendo a hacer de cada mirada al paisaje una emoción agradable, cuando estemos viajando en bicicleta, porque viajar en bicicleta es duro, seremos un poco más fuertes y llegaremos un poco más lejos. Una buena manera de iniciarse al cicloturismo es hacer salidas los fines de semana y los puentes. La principal ventaja es que para un par de días es necesario llevar poco equipaje y no se acumula cansancio físico ni mental. También sabremos más o menos el pronóstico del tiempo y la convivencia con nuestros compañeros de viaje, si los hay, no presentará problemas en tan poco tiempo. Cuando las salidas de dos días sean aburridas, cortas o dejen con apetito de más horizontes es el momento de probar con un viaje de un par de semanas en vacaciones. Entonces ocurrirá que después de la experiencia algunos no volverán a sentarse en una bicicleta con alforjas y para otros será el gran descubrimiento. Los que decidan hacerse cicloturistas ya sabrán mucho sobre el equipo y también habrán aprendido a disfrutar viajando en bicicleta. Un día meterán las bicicletas en un avión o un tren y se irán a un lugar exótico con el gusanillo del miedo y la incertidumbre metido en el cuerpo por el idioma, la alimentación, la gente y todas esas cosas que se temen porque se desconocen, pero después son las causantes de los mejores momentos del viaje. Otros comienzan a pedalear en la puerta de casa y no paran hasta que han recorrido miles de kilómetros. Hay cicloturistas para todos los gustos y todas las rutas porque el cicloturismo es una de las actividades que permite a las personas realizarlo como son en sí mismas. |
| Mecánica y Mantenimiento en Ruta | ||
El cicloturismo es una de las facetas del ciclismo más exigente en conocimientos de mecánica porque una avería sin resolver puede ser desastrosa para el desarrollo del viaje. Un buen mecánico se distingue más por su capacidad de averiguar el origen de la avería que por su habilidad con las herramientas. En cicloturismo el oído es fundamental para evitar problemas serios. La mayoría de las veces un pequeño ruido es la señal de un tornillo flojo, falta de lubricante, un radio con poca tensión o cualquier otra tontería que se soluciona en un momento cuando se repara al primer síntoma, pero si se deja o no se escucha a tiempo, en pocos kilómetros se convertirá en una avería irremediable. Un problema con el que vuelven muchos cicloturistas a casa después de un viaje es la rotura del portabultos en alguna parte. Algunas veces es debido a una elección equivocada del modelo por ahorrar dinero o peso. Otras veces la rotura es debido a que se aflojan los tornillos de sujeción al cuadro, y si no se aprietan, inmediatamente el peso del equipaje hace vibrar el portabultos cortando los tornillos o partiendo alguna varilla. Entonces comienza una serie de roturas y reparaciones chapuceras que suelen acabar con la paciencia de más de uno, y a veces con el viaje. Conducir con suavidad haciendo los cambios precisos. No tragarse baches a lo tonto. Ser paciente con la bici cuando tenga un día raro y no salgan las cosas todo lo bien que uno desea. En definitiva, tratar a la bicicleta como una compañera de verdad, de las que siempre están cuando hacen falta, porque la bicicleta nos cuidará como nosotros la cuidemos a ella. |
Bibliografía
LA VUELTA AL MUNDO EN BICICLETA. Juanjo Alonso (pedidos al autor: kapitan@sinix.net
EL CAMINO DE SANTIAGO EN MOUNTAIN BIKE. Juanjo Alonso. Tutor 1993.
EN MOUNTAIN BIKE POR TIERRAS DE GUADALAJARA. Juanjo Alonso. Tutor 1994.
CÁCERES EN BICICLETA. Juanjo Alonso. Tutor 1994.
ITINERARIOS DE MOUNTAIN BIKE POR GUADALAJARA. Juanjo Alonso. Desnivel 1995.
MANUAL DE CICLOTURISMO. Juanjo Alonso. Desnivel 1999.
EL LIBRO DEL MOUNTAIN BIKE (Manual de mecánica, uso y mantenimiento de la bicicleta). Pablo Bueno. Desnivel.
EL CUERPO DEL CICLISTA (Manual de entrenamiento, alimentación y salud deportiva). Frank Westell y Simon Martin. Tutor.
ARGEL - DAKAR (3 títulos). Ricardo Hernández. Autoedición. Pedidos: C/ Corts Valencianes, 10. 46290 Alcácer (Valencia).
EL VUELO DEL COLIBRÍ. Ricardo Hernández. Autoedición. Pedidos: C/ Corts Valencianes, 10. 46290 Alcácer (Valencia).
EL CAMINO DE EL CID EN BICICLETA. Luis Markina. Editorial Lancia 1998.
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EL CUERPO DEL CICLISTA (Manual de entrenamiento, alimentación y salud deportiva). Frank Westell y Simon Martin. Tutor.
ARGEL - DAKAR (3 títulos). Ricardo Hernández. Autoedición. Pedidos: C/ Corts Valencianes, 10. 46290 Alcácer (Valencia).
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EL CAMINO DE EL CID EN BICICLETA. Luis Markina. Editorial Lancia 1998.
ACOMPAÑADO DE LA LUNA SIEMPRE HACIA EL SUR. Fernando Presa “Nandus”. Ed. Xalaparta.
ESPAÑA EN BICI. Paco Tortosa y Mª Mar Fornes. Ed. Integral.
ALPUJARRA EN BICI. Barrenetxea / Muñoz.
TRAVESÍA DE LOS PIRINEOS. A. Valls Rovira y J. Laparra Nuez.
CICLOTRAVESÍAS EN LA CORDILLERA CANTÁBRICA. Miguel A. Adrados.
PEDALEANDO POR ASTURIAS. Silvia Menéndez Duarte.
CAÑADAS REALES EN BICICLETA DE MONTAÑA. Miguel Ángel Delgado.
TRAVESÍA EN BTT POR LA SIERRA DE MADRID. Pablo Bueno y Domingo Pliego.
PICOS DE EUROPA Y VALLE DE LIÉBANA. Victor Guerra.
CATALUÑA EN BICI. Laura de Castellet.
EBRO EN BICI. Sergi Ramis.
GALICIA EN BICI. Barrenetxea / Ixakartegui.
GUIPÚZCOA EN BICI. Iñaki Azanza.
NAFARROA EN BICI. Iñaki Azanza.
IPARRALDE EN BICI. Fermín Ilarregui.
RUTAS DE CICLOTURISMO POR ESPAÑA. I. Espallargas.
PIRINEOS, ALTIMETRÍAS ZONA 2. Ed. Dorleta .
PAÍS VASCO Y ZONAS LIMÍTROFES, ALTIMETRÍAS. Ed. Dorleta.
MEDITERRÁNEO EN BICI (tomos I y II). Barrenetxea.
LENTEMENT, L’AMÉRIQUE. Daniel Francois. Ed. Copremo, 75, rue Gambetta. 59000 Lille (Francia).
VIAJES CON ROCINANTE (Vuelta al mundo en 5 años). Bernard Magnouloux. Ed. Juventud.
LA VUELTA AL MUNDO EN BICICLETA. Alain Guigny. Ed. Martínez Roca.
LA TRAVERSÉE DES ALPES À VTT. P. Bernard. Didier Richard.
LE RAID PYRENEEN VTT DE L’ATLANTIQUE À LA MÉDITERRANÉE. Georges Véron.
THE ISLES AND HIGLANDS OF WESTERN SCOTLAND. Bike Adventures / Phil Horsley.
ESPAÑA EN BICI. Paco Tortosa y Mª Mar Fornes. Ed. Integral.
ALPUJARRA EN BICI. Barrenetxea / Muñoz.
TRAVESÍA DE LOS PIRINEOS. A. Valls Rovira y J. Laparra Nuez.
CICLOTRAVESÍAS EN LA CORDILLERA CANTÁBRICA. Miguel A. Adrados.
PEDALEANDO POR ASTURIAS. Silvia Menéndez Duarte.
CAÑADAS REALES EN BICICLETA DE MONTAÑA. Miguel Ángel Delgado.
TRAVESÍA EN BTT POR LA SIERRA DE MADRID. Pablo Bueno y Domingo Pliego.
PICOS DE EUROPA Y VALLE DE LIÉBANA. Victor Guerra.
CATALUÑA EN BICI. Laura de Castellet.
EBRO EN BICI. Sergi Ramis.
GALICIA EN BICI. Barrenetxea / Ixakartegui.
GUIPÚZCOA EN BICI. Iñaki Azanza.
NAFARROA EN BICI. Iñaki Azanza.
IPARRALDE EN BICI. Fermín Ilarregui.
RUTAS DE CICLOTURISMO POR ESPAÑA. I. Espallargas.
PIRINEOS, ALTIMETRÍAS ZONA 2. Ed. Dorleta .
PAÍS VASCO Y ZONAS LIMÍTROFES, ALTIMETRÍAS. Ed. Dorleta.
MEDITERRÁNEO EN BICI (tomos I y II). Barrenetxea.
LENTEMENT, L’AMÉRIQUE. Daniel Francois. Ed. Copremo, 75, rue Gambetta. 59000 Lille (Francia).
VIAJES CON ROCINANTE (Vuelta al mundo en 5 años). Bernard Magnouloux. Ed. Juventud.
LA VUELTA AL MUNDO EN BICICLETA. Alain Guigny. Ed. Martínez Roca.
LA TRAVERSÉE DES ALPES À VTT. P. Bernard. Didier Richard.
LE RAID PYRENEEN VTT DE L’ATLANTIQUE À LA MÉDITERRANÉE. Georges Véron.
THE ISLES AND HIGLANDS OF WESTERN SCOTLAND. Bike Adventures / Phil Horsley.
sábado, 21 de agosto de 2010
Cicloturismo por Ancasti, Los Altos y Sta Rosa
"La vida es como andar en bicicleta. Para mantenerte en equilibrio tienes que seguir moviéndote."
Lo dijo Albert Eiustein,(14 de marzo de 1879 - 18 de abril de 1955), uno de los científicos más notables de la historia. Nadie ignora el aporte al conocimiento de la humanidad aportado por éste grandioso sabio. Con la misma sabiduría nos regalaba estas frases de la vida misma.

El sábado 2 de Febrero partimos junto a un gran amigo, Nestor Cruz ( en su debut cicloturístico), hacia el este catamarqueño, allende las sierras de Ancasti. Este destino lo elegimos a último momento dado que nuestro trayecto original estaba pensado en la puna y desiertos del oeste. Los pocos promisorios informes de las devastadoras consecuencias de las crecidas estivales y los desfavorables pronósticos al respecto hicieron reviéramos el circuito. Es así, que ese sábado en el calor de la siesta del valle, emprendimos rumbo hacia la Cuesta del Portezuelo, nuestro primer escollo a superar y la prueba para saber si estábamos realmente preparados para esta exigente empresa.
Cerca de las 20.00 hs llegamos a la cumbre del Ancasti, después de dejar buena parte de nuestras energías y temple en esa oración de pedaleo lento y constante que es subir esos 1200 mts de desnivel en un caracol sin fin de 17 kms, y que en "sensación kms recorridos" son como 100. Preparamos nuestra exquisita cena, y la suite del hotel mil estrellas que nos cobijaría esa noche.
El descanso nocturno renovó nuestra energías y junto con el astro rey seguimos nuestro derrotero. Nuestro próximo objetivo, llegar al paraje Nana Huasi, donde nos reuniríamos a varios amigos de la Agrupación de Montaña Calchaquí, que pasaban allí un fin de semana de campo festejando los logros en alta montaña de la temporada. Después de unos ricos y espumosos mates, un mejor locro y charlas amenas; tipo 15 hs decidimos seguir nuestro camino. Rumbo sur por sobre la cumbre hasta el paraje El Comedero, donde en un solitario quiosco en el medio de la nada, nos refrescamos con un riquísima gaseosa. Con ese plus de glucosa desandamos el resto del camino hasta Amana, donde nos refugiamos en la escuela por este tiempo desabitada. La noche, segunda ya, llegó regalándonos un cielo diáfano y con mil dibujos de estrellas. Mi compañero, esa noche contó como 15 satélites, a esta altura era uno de sus fallidos trucos para conciliar el sueño.
La tercera jornada comenzó con un recorrido por unos kilómetros de bosque serrano a través de una huella que lo serpentea regalando a cada vuelta de pedal vistas y paisajes alucinantes. Variada flora y fauna dan un toque único al lugar. La pendiente y el terreno invitan a rodar muy veloz, pero sería un pecado tan siquiera superar los 10 kms/hr y perderse semejante espectáculo.
Esta huella nos depositaría en el pueblito de San Francisco. Desde allí, cuentecilla de por medio rumbeamos hasta Icaño, portal del este catamarqueño. Llegamos antes del mediodía, y luego de reaprovisionarnos en la despensa del pueblo y reponer energías con un rico almuerzo en un comedor, decidimos seguir escapándole al viento y el calor que ya nos agobiaba. El tramo siguiente fue de lo mas duro que nos había tocado debido al fuerte viento en contra y a lo arenoso del terreno. Pasamos por Baviano, y rumbeamos hacia Ancastillo, ya en subida nuevamente y con terreno mas firme lo que fue una bendición, también la vegetación comenzaba otra vez a cerrarse y el sol a caer sobre el horizonte, lo que suelo llamar "la hora mágica" en la que pedalear es siempre un gran placer. Sin embargo, cuando todo pintaba para unas largas dos horas mágicas largas de pedaleo, un pequeño accidente que le ocurre a mi compañero nos hace cambiar de planes y buscar el refugio mas cercano. Una basura, un insecto, algo.. había entrado en su ojo derecho que le dificultaba mucho poder mantener los ojos abiertos. Visto el cuadro de situación y mi nula habilidad para esos enseres, decidimos que lo mejor era el reposo y que la madre natura actuara por su cuenta; sabido es que ante un cuerpo extraño nuestro organismo arbitra los medios necesarios para expulsarlo.
La noche cayó implacable. Cenamos y a nuestras cuchas. Mi compañero a contar estrellas, ovejas, satélites algo que reemplazara los canales deportivos del cable y que le hiciera conciliar el sueño. Supongo habrá estado en esos menesteres cuando me despierta a la voz de: "Policía..", levanto apenas mi cabeza y compruebo que efectivamente una camioneta de la fuerza pública estaba estacionada frente nuestro y descendiendo de ella cuatro uniformados pertrechados con linternas y sus fusiles. En ese instante cometo el error de incorporarme bruscamente lo que asustó a los policías que rápidamente levantaron armas y remontaron las mismas. Qué momento! aunque creo que ellos estaban mas asustados que nosotros. Siguió todo un interrogatorio, averiguación de identidades, revisión de equipo y finalmente emprendieron regreso a la localidad de Ancasti, mas de 50 kms de donde estábamos. Pasado este incidente volvimos intentar conciliar el sueño.
La cuarta jornada nos desayunaría con una subida sin descanso. Nuestro siguiente próximo destino seria Infanzón, al que llegamos al mediodía pasando antes por Concepción y El Mojón, dos hermosos parajes; en este último con un hermoso río bastante caudaloso y que nos sirvió para refrescar nuestros acalorados cuerpecillos. En a plaza del pueblo hicimos una pequeña siesta, sin embargo decidimos abortar el descanso debido a la intensidad del calor, por lo que salimos en busca del siguiente río que sabíamos estaba a escasos 5 kms. Otra vez en la inercia del pedaleo, llegamos al río, donde después de refrescarnos empezamos a encarar unas durísima cuesta que nos depositaria en Vilizman; un muy pintoresco y apacible pueblo. Muy pulcro y colorido; con sus calles cuidadosamente arregladas, los postes y árboles pintados de blanco hasta la altura de un metro aproximadamente. Era un buen momento y lugar para anticipar nuestra cena, unas "alpargatas" de pan francés y mortadela más una gaseosa bien fresca fue nuestro menú. Nos quedaba un par de horas de buena luz, "horas mágicas", así que seguimos dándole al pedal hasta el río Grande, a la orilla del cual hicimos campamento. Después de bañarnos un rato y luego de limpiar un poco nuestras fieles bicis, Néstor, a contar satélites.. yo a sumergirme en profundo sueño...
"De acá tienen, primero un repecho, de ahi una bajadita.. luego otro repecho.. otra bajadita... y después... mmm -pasando su mano por la frente- después un repechito mmm... qué repechito!" , nos indicaba un baquiano. A partir de ese momento mi mente solo pensaba en ese último "repechito" que nos había anunciado el hombre enfrentaríamos antes de llegar a Tintigasta. En mi interior fuí contando los repechitos... uno... dos.. y acá se viene el bravo... y allá vamos.. uf! salimos!. Tintigasta. Bien!... ahora si, asfalto y descenso.. Guayamba, hermosa y aún con muchos turistas santiagueños; luego El Alto. Todavía era mitad de mañana, compramos algunas frutas, repusimos glucosa a nuestros músculos, y encaramos por el viejo camino a Alijilan. En mi memoria registraba de cuando hice este recorrido al revés que había una cuesta y que esa cuesta nos tocaba solo en bajada, lo grave fué que parece mi memoria no había registrado el tramo fácil que ahora pasaba a ser el difícil; una cuesta de unos 10 kms también en este sentido, luego una meseta y a lo lejos un camino que vemos asciende casi verticalmente. Nos miramos entre ambos como diciéndonos: vos ves lo que yo veo?? y si.. veíamos lo mismo. En ese momento pensé que por primera vez en el recorrido, a pesar de las innumerables cuestas que cruzamos, que la montaña nos mandaría pie a tierra. Cuando llegamos al pie de esa recta que ascendía derechito la loma del frente, paramos un par de minutos para tomar la fuerza y el coraje de encararla sentados en nuestras cabras. "Nada es imposible" como dice la publicidad de una reconocida marca deportiva, solo que en gringo. Y efectivamente nada es imposible, es tan maravilloso nuestro medio de transporte, que a fuerza de temple, paciencia, voluntad y transmisión supera cualquier obstáculo. La recompensa vendría en el viejo trazado de la cuesta de Alijilan. Ahora sí en vertiginoso descenso por la calza bastante rota debido a la lluvia y el abandono de ese camino. El cansancio ya hacia mella en nuestro ánimo. En el bajo el calor se hacia sentir mucho más, demasiado. Buscamos un lugar donde almorzar. Luego la orilla de un canal sirvió para llegar a la conclusión que andando se sufría menos que parados allí sin hacer nada, asi que seguimos camino hasta Los Altos, todo por ruta de asfalto y con un molestisimo viento en contra. Allí compramos algunos enseres e hicimos una parada técnica a los fines de limpiar y lubricar nuestras bicis, de ese modo pasabamos mejor el tiempo, haciendo que el calor y la molestia de los innumerables camiones que transitaban la ruta, pasara a segundo plano.
Una vez relucientes nuestras cadenas, seguimos viaje hasta el dique de Sumampa por el camino interno, carente de tráfico y el caluroso y tedioso asfalto. Era otra vez, la "hora mágica". Llegamos al dique admirándolo desde todos sus orillas, lo rodeamos y nos encaminamos hacia la localidad de La Viña, donde planificamos pernoctar.
Ultima jornada. Mi espíritu era invadido por oleadas de nostalgias de este viaje que no habiendo terminado aún, el solo hecho de saber que este era el último día, hacía que sintiera que ya lo añoraba. Esa noche comenzó a soplar un viento muy fuerte que al amanecer había redoblado fuerzas. Salimos rumbo al viejo trazado de la cuesta del Totoral, que transita por las entrañas misma de la selva de Las Yungas, con exuberante vegetación y humedad. El piso era un rotoso asfalto, partido y en sectores hasta levantado, con la selva ganándole terrenos a ambos lados, lo que lo convierte en casi una senda asfaltada. A la altura del paraje El Durazno comenzaron a caer las primeras gotas de lo que mas arriba se convierto en una lluvia copiosa acompañada del viento que persistía y que ocasionaba que las gotas en nuestros rostros se sintieran como agujas clavándose. El ascenso se hizo duro, pero lo disfrutábamos sabiendo que era el último de nuestro recorrido. Totalmente empapados comenzamos el descenso también por el viejo trazado hasta el camping Los Túneles, donde presurosos después de las fotos de rigor, procedimos a ponernos la ropa seca. Don Miguel, el encargado del camping, con mucha amabilidad aumento las raciones del guiso que preparaba para su almuerzo. Fue uno de los guisos mas exquisitos que comí en mi vida, casi como los de la "Negra" de Poman (mi amada madre).
60 kms nos separaban de nuestra meta. A las 15.00 hs, decidimos que la hora había llegado. Normalmente el viento y la pendiente a favor nos trae rápidamente a la ciudad capital; pero el viento esta vez se empecinó en seguir haciéndonos fuerza como si no quisiera que terminemos el viaje.. un ratito mas, nos pedía. Regresamos también por el viejo camino a La Merced, que, con viento en contra y lo arenoso del terreno nos consumía nuestras últimas fuerzas. A nuestra vista teníamos la cuesta del Portezuelo por donde había empezado nuestra aventura, y casi que nos costaba creer que la ascendimos con nuestras cabras cargadas como estaban.
Finalmente encaramos la última recta que nos depositaria en el lugar clásico de las fotos, el monumento Al Indio en Villa Dolores. Allí casualmente encontramos a Esteban y a Gastón dos amigos Leones. Difícil de responder a las preguntas y requisitorias acerca de como nos fue, era demasiado pronto y demasiadas cosas para resumirlas. "Nos fue muy bien".. que más podíamos decirles.

Lo dijo Albert Eiustein,(14 de marzo de 1879 - 18 de abril de 1955), uno de los científicos más notables de la historia. Nadie ignora el aporte al conocimiento de la humanidad aportado por éste grandioso sabio. Con la misma sabiduría nos regalaba estas frases de la vida misma.
El sábado 2 de Febrero partimos junto a un gran amigo, Nestor Cruz ( en su debut cicloturístico), hacia el este catamarqueño, allende las sierras de Ancasti. Este destino lo elegimos a último momento dado que nuestro trayecto original estaba pensado en la puna y desiertos del oeste. Los pocos promisorios informes de las devastadoras consecuencias de las crecidas estivales y los desfavorables pronósticos al respecto hicieron reviéramos el circuito. Es así, que ese sábado en el calor de la siesta del valle, emprendimos rumbo hacia la Cuesta del Portezuelo, nuestro primer escollo a superar y la prueba para saber si estábamos realmente preparados para esta exigente empresa.
Cerca de las 20.00 hs llegamos a la cumbre del Ancasti, después de dejar buena parte de nuestras energías y temple en esa oración de pedaleo lento y constante que es subir esos 1200 mts de desnivel en un caracol sin fin de 17 kms, y que en "sensación kms recorridos" son como 100. Preparamos nuestra exquisita cena, y la suite del hotel mil estrellas que nos cobijaría esa noche.
El descanso nocturno renovó nuestra energías y junto con el astro rey seguimos nuestro derrotero. Nuestro próximo objetivo, llegar al paraje Nana Huasi, donde nos reuniríamos a varios amigos de la Agrupación de Montaña Calchaquí, que pasaban allí un fin de semana de campo festejando los logros en alta montaña de la temporada. Después de unos ricos y espumosos mates, un mejor locro y charlas amenas; tipo 15 hs decidimos seguir nuestro camino. Rumbo sur por sobre la cumbre hasta el paraje El Comedero, donde en un solitario quiosco en el medio de la nada, nos refrescamos con un riquísima gaseosa. Con ese plus de glucosa desandamos el resto del camino hasta Amana, donde nos refugiamos en la escuela por este tiempo desabitada. La noche, segunda ya, llegó regalándonos un cielo diáfano y con mil dibujos de estrellas. Mi compañero, esa noche contó como 15 satélites, a esta altura era uno de sus fallidos trucos para conciliar el sueño.
Esta huella nos depositaría en el pueblito de San Francisco. Desde allí, cuentecilla de por medio rumbeamos hasta Icaño, portal del este catamarqueño. Llegamos antes del mediodía, y luego de reaprovisionarnos en la despensa del pueblo y reponer energías con un rico almuerzo en un comedor, decidimos seguir escapándole al viento y el calor que ya nos agobiaba. El tramo siguiente fue de lo mas duro que nos había tocado debido al fuerte viento en contra y a lo arenoso del terreno. Pasamos por Baviano, y rumbeamos hacia Ancastillo, ya en subida nuevamente y con terreno mas firme lo que fue una bendición, también la vegetación comenzaba otra vez a cerrarse y el sol a caer sobre el horizonte, lo que suelo llamar "la hora mágica" en la que pedalear es siempre un gran placer. Sin embargo, cuando todo pintaba para unas largas dos horas mágicas largas de pedaleo, un pequeño accidente que le ocurre a mi compañero nos hace cambiar de planes y buscar el refugio mas cercano. Una basura, un insecto, algo.. había entrado en su ojo derecho que le dificultaba mucho poder mantener los ojos abiertos. Visto el cuadro de situación y mi nula habilidad para esos enseres, decidimos que lo mejor era el reposo y que la madre natura actuara por su cuenta; sabido es que ante un cuerpo extraño nuestro organismo arbitra los medios necesarios para expulsarlo.
La noche cayó implacable. Cenamos y a nuestras cuchas. Mi compañero a contar estrellas, ovejas, satélites algo que reemplazara los canales deportivos del cable y que le hiciera conciliar el sueño. Supongo habrá estado en esos menesteres cuando me despierta a la voz de: "Policía..", levanto apenas mi cabeza y compruebo que efectivamente una camioneta de la fuerza pública estaba estacionada frente nuestro y descendiendo de ella cuatro uniformados pertrechados con linternas y sus fusiles. En ese instante cometo el error de incorporarme bruscamente lo que asustó a los policías que rápidamente levantaron armas y remontaron las mismas. Qué momento! aunque creo que ellos estaban mas asustados que nosotros. Siguió todo un interrogatorio, averiguación de identidades, revisión de equipo y finalmente emprendieron regreso a la localidad de Ancasti, mas de 50 kms de donde estábamos. Pasado este incidente volvimos intentar conciliar el sueño.
"De acá tienen, primero un repecho, de ahi una bajadita.. luego otro repecho.. otra bajadita... y después... mmm -pasando su mano por la frente- después un repechito mmm... qué repechito!" , nos indicaba un baquiano. A partir de ese momento mi mente solo pensaba en ese último "repechito" que nos había anunciado el hombre enfrentaríamos antes de llegar a Tintigasta. En mi interior fuí contando los repechitos... uno... dos.. y acá se viene el bravo... y allá vamos.. uf! salimos!. Tintigasta. Bien!... ahora si, asfalto y descenso.. Guayamba, hermosa y aún con muchos turistas santiagueños; luego El Alto. Todavía era mitad de mañana, compramos algunas frutas, repusimos glucosa a nuestros músculos, y encaramos por el viejo camino a Alijilan. En mi memoria registraba de cuando hice este recorrido al revés que había una cuesta y que esa cuesta nos tocaba solo en bajada, lo grave fué que parece mi memoria no había registrado el tramo fácil que ahora pasaba a ser el difícil; una cuesta de unos 10 kms también en este sentido, luego una meseta y a lo lejos un camino que vemos asciende casi verticalmente. Nos miramos entre ambos como diciéndonos: vos ves lo que yo veo?? y si.. veíamos lo mismo. En ese momento pensé que por primera vez en el recorrido, a pesar de las innumerables cuestas que cruzamos, que la montaña nos mandaría pie a tierra. Cuando llegamos al pie de esa recta que ascendía derechito la loma del frente, paramos un par de minutos para tomar la fuerza y el coraje de encararla sentados en nuestras cabras. "Nada es imposible" como dice la publicidad de una reconocida marca deportiva, solo que en gringo. Y efectivamente nada es imposible, es tan maravilloso nuestro medio de transporte, que a fuerza de temple, paciencia, voluntad y transmisión supera cualquier obstáculo. La recompensa vendría en el viejo trazado de la cuesta de Alijilan. Ahora sí en vertiginoso descenso por la calza bastante rota debido a la lluvia y el abandono de ese camino. El cansancio ya hacia mella en nuestro ánimo. En el bajo el calor se hacia sentir mucho más, demasiado. Buscamos un lugar donde almorzar. Luego la orilla de un canal sirvió para llegar a la conclusión que andando se sufría menos que parados allí sin hacer nada, asi que seguimos camino hasta Los Altos, todo por ruta de asfalto y con un molestisimo viento en contra. Allí compramos algunos enseres e hicimos una parada técnica a los fines de limpiar y lubricar nuestras bicis, de ese modo pasabamos mejor el tiempo, haciendo que el calor y la molestia de los innumerables camiones que transitaban la ruta, pasara a segundo plano.
Ultima jornada. Mi espíritu era invadido por oleadas de nostalgias de este viaje que no habiendo terminado aún, el solo hecho de saber que este era el último día, hacía que sintiera que ya lo añoraba. Esa noche comenzó a soplar un viento muy fuerte que al amanecer había redoblado fuerzas. Salimos rumbo al viejo trazado de la cuesta del Totoral, que transita por las entrañas misma de la selva de Las Yungas, con exuberante vegetación y humedad. El piso era un rotoso asfalto, partido y en sectores hasta levantado, con la selva ganándole terrenos a ambos lados, lo que lo convierte en casi una senda asfaltada. A la altura del paraje El Durazno comenzaron a caer las primeras gotas de lo que mas arriba se convierto en una lluvia copiosa acompañada del viento que persistía y que ocasionaba que las gotas en nuestros rostros se sintieran como agujas clavándose. El ascenso se hizo duro, pero lo disfrutábamos sabiendo que era el último de nuestro recorrido. Totalmente empapados comenzamos el descenso también por el viejo trazado hasta el camping Los Túneles, donde presurosos después de las fotos de rigor, procedimos a ponernos la ropa seca. Don Miguel, el encargado del camping, con mucha amabilidad aumento las raciones del guiso que preparaba para su almuerzo. Fue uno de los guisos mas exquisitos que comí en mi vida, casi como los de la "Negra" de Poman (mi amada madre).
Finalmente encaramos la última recta que nos depositaria en el lugar clásico de las fotos, el monumento Al Indio en Villa Dolores. Allí casualmente encontramos a Esteban y a Gastón dos amigos Leones. Difícil de responder a las preguntas y requisitorias acerca de como nos fue, era demasiado pronto y demasiadas cosas para resumirlas. "Nos fue muy bien".. que más podíamos decirles.
"La vida es como andar en bicicleta. Para mantenerte en equilibrio tienes que seguir moviéndote." dijo Eistein.
Para vivir en equilibrio, súbete a tu bicicleta.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Cicloturismo Solidario por Ancasti, Catamarca
Fecha:14-11-2007
WARPES Cicloturismo solidario
Hay un tiempo para el deseo y otro tiempo, mucho más largo, para el recuerdo. Pero las decisiones más importantes sólo necesitan un sencillo instante de pasión.”
Y fué la pasión, la pasión por los pedales, la auto superación, la solidaridad, la amistad; la que movió a estos 10 cordobeses a recorrer casi 200 kms en las sierras catamarqueñas. Autodenominados "WARPES Ciclismo de Montaña" y autodefinidos como un grupo de amigos amantes de la bici y cultores de la amistad (en el viaje encontraron en un pizarrón de escuela escrita su nueva definición: conglomerado amorfo sin dirección ni sentido. sic).
El jueves partimos desde el pie de la cuesta del Portezuelo, subiendo ese interminable caracol que carcome la mente y agota el combustible de las piernas; pero que a a la vez regocija el espíritu e impregna las pupilas con un paisaje sin igual. Superado aquel duro escollo y el grupo con el ánimo en alto, seguimos camino hasta la bella Anquincila, pasando por el parajes de Tacana por huellas que van calcando el contorno de las sierras, con veloces y vertiginosos descensos y algunos sorpresivos y duros ascensos. Llegamos a nuestro destino justo para disfrutar la hermosa tarde en la tranquilidad pueblerina.
El segundo día fue el que le dio el verdadero sentido a esta travesía. En un viaje en el tiempo todos los WARPES volvieron a sus tépocas de guardapolvos, formando e izando la bandera junto a los niños de la escuela del pueblo. La ocasión fue propicia para hacer entrega de bolsones de medicamentos y compartir experiencias y charlas con los niños y maestros del lugar. A mas de uno se le puso la piel de gallina viendo la alegría, admiración, y sorpresa de los gurises ante esos extraños señores y maquinas. Las autoridades y niños agasajaron al grupo con un abundante y exquisito desayuno; mate cocido, pan casero y fritos.
La jornada siguió con 50 kms de pedaleo por las sierras de Ancasti, pasando primero por el dique de Ipizca y el Rincón de Ipizca, ascendiendo luego por una huella que nos llevaría hasta la centenaria villa de Ancasti, donde hicieron una parada en la plaza del lugar para degustar unas pizzas, descansar y reponer energías. Luego una fugaz visita al paraje denominado El Sauce ya con el agobiante calor de la siesta serrana. A media tarde nuevamente el paraíso los recibía en esas tardes llena de paz y aire mágico del que están impregnados las sierras esteñas.
Todo tiene su fin, y el último día del cicloviaje había llegado. La madre naturaleza también parecía sentir la despedía, poniendo a prueba el espíritu del grupo cubriendo de negros nubarrones el cielo y desprendiendo un copioso manto de agua. En medio del aguacero los WARPES emprendieron el duro ascenso de 20 kms hasta la cumbre; las piernas ya acumulaban el cansancio de dos días de pedaleo y sin embargo y a pesar de ello el grupo llegó a la cumbre con el animo en el alto y predispuesto para disfrutar el momento en que el Creador dispuso levantar el telón de nubes dando paso a la vista de la mas maravillosa escenografia donde este grupo de amigos eran los protagonistas. Un inmenso valle, bello, único, límpido; con la vista de todo el Ambato, La sierra Colorada, el Fariñango y el Gracian, perdiéndose en el coloso del Aconquija. Uno a uno iban saliendo a escena entre las nubes y la neblina. Andando "por ese camino largo que baja y se pierde" a cada curva les regalaba una postal distinta. Finalmente llegaron a la villa del Portezuelo, donde por caminos alternativos, para no perder el espíritu de la travesía, y pasando por Santa Cruz, la vieja estación, y el terraplén, Pozo el Mistol, Sumalao y finalmente llegar hasta la Catedral en el centro catamarqueño. Una nueva edición de las travesías solidarias de los WARPES llegaba a su fin; que no es mas que el comienzo de la siguiente. Quien sabe que lugar de la Argentina será su próximo destino.
Integrantes de la Expedición:
Ricardo Alvelo
Fabian Servetto
German Ravena
Fernando Pastorino
Ariel Efron
Santiago Salinas
Lucio Buffaz
Luis Sarmiento
Carlos Gross
Carlos Martinez (asistente)Guia: EcocatamarcaAgradecemos la excelente atención y predisposición de Lucho Veron, la Familia Luna y a la intendenta de Ancasti.
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